Un hecho que genera indignación y preocupación, habría ocurrido durante la semana pasada en el Cementerio Judío de Carlos Casares.
Según la denuncia realizada ante la Comisaría local, desconocidos habrían ingresado al predio y sustraído alrededor de 100 placas correspondientes a unas 55 tumbas.
Estamos hablando de un lugar que no es simplemente un espacio físico. Es un sitio de memoria, de respeto y de descanso de personas cuyos familiares merecen que sus seres queridos sean protegidos y respetados.
Lo que también llama la atención es que, pese a que la denuncia fue radicada, hasta el momento no habría trascendido un parte policial oficial informando sobre el hecho.
¿Por qué no se informó?
¿Por qué un robo de estas características no fue comunicado oficialmente?
Son preguntas que merecen respuestas.
Mientras tanto, quienes tienen familiares sepultados allí viven con preocupación y se preguntan si sus tumbas están seguras y si hechos de esta naturaleza pueden volver a ocurrir.
No se trata solamente del valor económico de las placas. Se trata del respeto por la memoria, por las familias y por quienes descansan en ese lugar.
Desde La Verdad On Line consideramos que un hecho de esta magnitud no debería quedar en silencio. La comunidad merece saber qué ocurrió, qué medidas se tomaron y cómo avanza la investigación.
