El Partido Justicialista de 9 de Julio realizó un sentido homenaje a Jesús Abel Blanco, al cumplirse 100 años de su natalicio. La jornada reunió a familiares, amigos, militantes, vecinos y dirigentes, e incluyó una ofrenda floral en el cementerio local, un oficio religioso en la Iglesia Catedral y un acto en la sede del Sindicato de Luz y Fuerza.
Blanco fue intendente de 9 de Julio en cuatro oportunidades, en 1962, 1973, 1991 y 1995, además de desempeñarse como diputado nacional en 1985 y 2001. Su trayectoria lo convirtió en una de las figuras políticas de mayor relevancia de las últimas décadas en el distrito y la región. Del homenaje participaron su hija Manuela y familiares, los concejales Defunchio y Crespo, ex funcionarios de sus gestiones, militantes, intendentes de la zona y legisladores provinciales.
Durante el acto, Carlos De Sogos destacó la dimensión humana y política del ex intendente. “Fue un gran líder y un gran hombre”, resumió al recordar los años de trabajo compartido y su vínculo cercano con Blanco y su familia.
El presidente del PJ de 9 de Julio, Augusto Ippolitti, sostuvo que la figura de Blanco continúa siendo una referencia para las nuevas generaciones. “Jesús Abel Blanco es una fuente de inspiración”, afirmó, al remarcar su compromiso con la comunidad y una concepción de la política vinculada con la transformación de la vida de los vecinos. Por su parte, Gabriel Vargas destacó especialmente su trayectoria como dirigente sindical y su vínculo con el Sindicato de Luz y Fuerza.
Uno de los momentos centrales estuvo a cargo del contador Miguel Mingote, quien fue secretario de Hacienda durante las dos últimas gestiones de Blanco. Al recordar aquella etapa, resaltó una modalidad de gestión basada en el diálogo y la participación de las instituciones. “Jamás impuso una política pública, siempre las diseñó compartiendo criterios”, señaló. También recordó decisiones de aquellos años y la creación de una subsecretaría de Relaciones con la Comunidad, a partir de un relevamiento de las entidades de bien público del distrito.
El cierre estuvo a cargo de Julián Domínguez, quien recordó a Blanco como una referencia política para toda la región y evocó una enseñanza que recibió de él cuando buscaba iniciar su carrera política: “Vaya y camine”.
Domínguez destacó su capacidad de planificación, su mirada sobre la realidad y su habilidad para transformar demandas y propuestas en políticas públicas. “Era un faro político y de gestión”, afirmó, sintetizando el reconocimiento a una figura que, a 100 años de su nacimiento, continúa ocupando un lugar destacado en la historia política de 9 de Julio.
Fuente La Trocha Digital
Fotos gentileza Ciriaco Torres.
Fotos gentileza Ciriaco Torres.

