Así define la propuesta de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios, la creadora de
CIMIMIEL Postres, el emprendimiento desde donde transforma su pasión por la repostería en
propuestas artesanales.
El emprendedurismo se ha convertido en una herramienta fundamental para quienes buscan
transformar una pasión en un proyecto propio y desde la Cámara de Comercio, Industria y
Servicios de Carlos Casares, es uno de sus líneas prioritarias de trabajo. Por eso, a través del
programa “Jóvenes emprendedores”, alienta y acompaña a personas de diferentes edades
para que el esfuerzo junto con la capacitación constante pueda llegar a la búsqueda de nuevas
oportunidades que hacen soñar a los casarenses. En este sentido, cada vez son más las
personas que apuestan por desarrollar iniciativas que no solo les permiten crecer
profesionalmente, sino también aportar valor a la comunidad. En este contexto, las historias
de emprendedores reflejan el compromiso, la creatividad y la perseverancia necesaria para
consolidar ideas y convertirlas en realidades.
De una de ellas es protagonista Carolina Cabrera, creadora de CIMIMIEL POSTRES, un
emprendimiento dedicado a la elaboración de postres y propuestas dulces artesanales que
nació hace seis meses con el propósito de ofrecer productos realizados con dedicación, calidad
y mucho amor.
El nombre tiene un significado especial, ya que surge de la unión de los nombres de sus hijos:
CI de Ciro, MI de Milo y MIEL, palabra que además representa la dulzura que busca transmitir
en cada una de sus elaboraciones.
La iniciativa nació a partir de una pasión que Carolina mantiene desde hace años. Según
explica, encontró en la repostería una forma de expresar su creatividad y de acompañar
momentos especiales de las personas a través de sus productos.
Actualmente, CIMIMIEL Postres ofrece variantes diversas en dulces destinadas a celebraciones
y eventos.
Por otro lado, sobre su acercamiento a la Cámara, Carolina de CIMIMIEL contó que se produjo
gracias a la recomendación de una conocida que le comentó sobre las actividades y
oportunidades disponibles para los emprendedores. Desde entonces, destaca haber
encontrado un espacio de acompañamiento, aprendizaje y crecimiento que considera muy
valioso para el desarrollo de su proyecto.
Para Carolina, el programa “Jóvenes emprendedores” representa crecimiento, aprendizaje y
oportunidades. Lo define como un ámbito donde los participantes pueden compartir
experiencias, capacitarse y generar vínculos que contribuyen al fortalecimiento de sus
emprendimientos y les permiten seguir avanzando.
De cara al futuro, su objetivo es continuar incorporando conocimientos y herramientas que le
permitan hacer crecer CIMIMIEL Postres, mejorar sus productos, ampliar su alcance y
consolidar el emprendimiento como una marca reconocida dentro de la comunidad.
Asimismo, considera que puede aportar su experiencia, sus ganas de aprender y su disposición
para el trabajo conjunto. En ese sentido, resalta la importancia de generar espacios de
intercambio entre emprendedores, compartir conocimientos y apoyarse mutuamente para
favorecer el crecimiento de cada proyecto.
Finalmente, valoró de manera positiva este tipo de iniciativas por las oportunidades de
capacitación que ofrecen, los espacios de encuentro que generan y el acompañamiento que
brindan a quienes desarrollan sus propios emprendimientos.
Además, destacó que contribuyen al crecimiento de los proyectos locales y fortalecen el
espíritu emprendedor de la comunidad, expresando su agradecimiento por formar parte de
espacios que impulsan y acompañan a quienes apuestan por sus proyectos.
