domingo, 21 de junio de 2026

En la mira las declaraciones juradas del intendente


La publicación realizada por un colega de "El Censor" de Bragado, sobre el estado patrimonial del intendente vuelve a poner sobre la mesa un tema que nunca debería incomodar a quienes ejercen la función pública: la transparencia.
Administrar recursos del Estado implica una enorme responsabilidad y, al mismo tiempo, la obligación de rendir cuentas ante la sociedad. Los vecinos tienen derecho a conocer no solo cómo se gestionan los fondos públicos, sino también la evolución patrimonial de quienes ocupan cargos de gobierno, ya que ello constituye una de las herramientas fundamentales para fortalecer la confianza en las instituciones.
Lejos de interpretarse como una cuestión personal, el análisis del patrimonio de los funcionarios forma parte de los mecanismos republicanos de control y de la necesaria vigilancia ciudadana sobre quienes han recibido el mandato popular para gobernar.
La transparencia no debe ser vista como una amenaza, sino como una oportunidad para consolidar la credibilidad de la gestión pública. Cuando la información es clara, accesible y verificable, se fortalecen las instituciones y se despejan dudas que, de otro modo, terminan alimentando sospechas y especulaciones.
Desde La Verdad On Line sostenemos que una democracia saludable requiere de una prensa libre, de ciudadanos informados y de funcionarios dispuestos a rendir cuentas. Porque la confianza pública no se exige: se construye todos los días con hechos, información y transparencia.
Esta versión mantiene una postura firme sobre la transparencia sin realizar acusaciones ni afirmaciones que no estén respaldadas por información verificable.

A continuación transcribimos la nota, bajo el titulo:

Carlos Casares: ¿Que oculta Daniel Stadnik? 30 millones de dólares en 2024 y dejó de publicar sus declaraciones juradas

La transparencia patrimonial de los funcionarios públicos constituye una de las herramientas fundamentales para el control ciudadano. En ese marco, la situación del intendente de Carlos Casares, Daniel Stadnik, abre una serie de interrogantes luego de analizar las declaraciones juradas publicadas por el Municipio y advertir la ausencia de información correspondiente a los años 2025 y 2026.
Según pudo constatar este medio, en el portal oficial municipal se encuentran disponibles las declaraciones juradas correspondientes a los ejercicios 2022, 2023 y 2024. Sin embargo, no aparecen cargadas las correspondientes a 2025 y 2026, lo que impide conocer la evolución patrimonial más reciente del jefe comunal.
En la declaración correspondiente al año 2022, Stadnik informó la tenencia de efectivo por $5.500.000, depósitos bancarios por aproximadamente $1.490.000, un plazo fijo por $1.800.000 y dólares estadounidenses valuados en $5.173.780. También declaró créditos fiscales, retenciones y un préstamo por $2.200.000.
Un año después, en la presentación de 2023, la composición patrimonial exhibe modificaciones importantes. Las cajas de ahorro sumaban más de $3.500.000, el plazo fijo ascendía a $3.000.000, el efectivo declarado era de $2.150.000 y la tenencia de dólares alcanzaba una valuación de $23.522.361. Asimismo, aparecía un préstamo a hijos por $18.230.000.
La declaración de 2024 vuelve a mostrar un crecimiento significativo. Las cuentas bancarias superaban los $16.900.000 sumando pesos y dólares, mientras que la tenencia de moneda estadounidense alcanzaba una valuación declarada de $30.050.916. El préstamo a hijos pasaba de $18.230.000 a $42.300.000 y los créditos fiscales ante organismos nacionales y provinciales también registraban incrementos.
Tomando únicamente los principales activos declarados y sin considerar inmuebles u otros bienes que pudieran integrar el patrimonio total, se observa una evolución ascendente entre 2022 y 2024.
La valuación de los dólares declarados pasó de aproximadamente $5,1 millones en 2022 a más de $30 millones en 2024. Los fondos bancarios también crecieron considerablemente, mientras que los préstamos declarados a favor del funcionario aumentaron de manera significativa.
El análisis de estos datos permite advertir un crecimiento patrimonial importante durante un período en el que Stadnik ya se encontraba ejerciendo funciones públicas como intendente municipal.
Sin embargo, las declaraciones disponibles por sí solas no permiten determinar el origen de ese crecimiento. Para ello sería necesario contrastar los datos con ingresos salariales, actividad profesional, evolución de bienes, rendimientos financieros, valuaciones utilizadas y documentación respaldatoria.
Más allá de la evolución observada entre 2022 y 2024, el principal interrogante surge por la falta de publicación de las declaraciones juradas correspondientes a 2025 y 2026.
La ausencia de esos documentos impide conocer si la tendencia patrimonial continuó, se mantuvo estable o registró modificaciones sustanciales.
La publicidad de las declaraciones juradas no sólo constituye una obligación vinculada a la transparencia de la gestión pública, sino también una herramienta indispensable para fortalecer la confianza ciudadana y despejar cualquier duda respecto de la evolución económica de quienes administran recursos del Estado.
Mientras no se encuentren disponibles las declaraciones más recientes, continuará abierta la discusión sobre la necesidad de que los funcionarios públicos mantengan actualizada y accesible toda la información vinculada a su patrimonio, permitiendo así un control efectivo por parte de la comunidad.
Declaraciones juradas 2022, 2023 y 2024