La muerte de una mujer y su bebé en el Hospital Julio de Vedia de 9 de Julio, volvió a encender la alarma sobre el funcionamiento de la red sanitaria bonaerense y se transformó en el punto más sensible de una serie de episodios que generaron fuerte preocupación en el interior de la Provincia. El hecho reavivó cuestionamientos sobre demoras, derivaciones y la capacidad de respuesta en situaciones obstétricas de urgencia.
El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, resolvió desplazar al director provincial de Hospitales, el juninense Juan Sebastián Riera, y designó en su lugar a Nicolás Javier Omar Coliqueo. entre ellos los de Junín, Pergamino y 9 de Julio, y expuso tensiones dentro de la gestión sanitaria. El caso de 9 de Julio fue tomado como eje por la oposición. Los senadores del PRO Pablo Petrecca y Juan Manuel Rico Zinni presentaron pedidos de informes para que la Provincia detalle el estado de los hospitales públicos, con especial foco en lo ocurrido en el Julio de Vedia de la vecina ciudad de 9 de Julio y en las fallas denunciadas en áreas críticas como guardias y maternidad.
Fuente La Trocha Digital
