Mar del Plata, Necochea y Monte Hermoso sufrieron inundaciones, destrozos y olas de hasta siete metros por el fuerte temporal.
El fuerte temporal que afectó a gran parte de la Costa Atlántica bonaerense durante la noche del viernes y la madrugada del sábado dejó inundaciones, destrozos, evacuados y severas complicaciones en distintas ciudades turísticas, como consecuencia de un ciclón extratropical de gran intensidad que provocó ráfagas de viento, lluvias persistentes y un oleaje fuera de lo habitual.
El fenómeno meteorológico, catalogado también como “ciclón bomba” por especialistas, impactó especialmente en la franja costera comprendida entre Mar del Plata y Necochea, donde se registraron olas de hasta siete metros de altura y ráfagas que superaron los 70 km/h. Incluso, en alta mar se estimó que el oleaje podría alcanzar los 12 metros durante el fin de semana, en medio de un escenario de alerta amarilla y naranja emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Uno de los puntos más afectados fue Monte Hermoso. Allí, el avance del mar superó la barrera de contención de la Costanera y el agua llegó hasta la peatonal Dufaur, generando importantes destrozos. Las imágenes que circularon en redes sociales mostraron cómo el oleaje arrastró estructuras, entre ellas casillas de guardavidas, mientras gran parte de la ciudad permaneció sin suministro eléctrico. Ante la peligrosidad de la situación, el municipio suspendió actividades administrativas, deportivas, culturales y las clases en todos los turnos.
Desde el área de Seguridad Urbana local confirmaron que se mantuvieron activos los operativos conjuntos con Bomberos, Policía y Protección Civil para monitorear las zonas más comprometidas y asistir ante posibles evacuaciones. Además, se pidió a vecinos y turistas evitar circular por la costanera debido a la presencia de cables, maderas y otros elementos arrastrados por el agua.
En Mar del Plata, el temporal también generó múltiples complicaciones. Según datos oficiales, entre la tarde del miércoles y la madrugada del jueves se acumularon más de 100 milímetros de lluvia, provocando anegamientos en calles y viviendas. En distintos sectores de la ciudad debieron realizarse rescates de personas atrapadas dentro de vehículos que estuvieron cerca de quedar completamente cubiertos por el agua.
La situación obligó al Consorcio Portuario marplatense a activar un Comité de Emergencia y disponer el cierre preventivo de la Escollera Sur. También se suspendieron maniobras portuarias, actividades náuticas y se solicitó reforzar las amarras de embarcaciones ante la intensidad del temporal y el fuerte oleaje.
Evacuados, puertos cerrados y alerta vigente
En Necochea, una de las zonas más afectadas fue el barrio Ramón Santamarina, donde se registraron acumulaciones de hasta 180 milímetros de agua. Como consecuencia, varias familias debieron ser evacuadas y trasladadas a la Escuela Agropecuaria N°1. Además, la Prefectura Naval Argentina dispuso el cierre de las escolleras norte y sur y suspendió el ingreso y egreso de embarcaciones en el puerto.
El temporal también generó complicaciones en localidades del sur bonaerense. En Villa del Mar, partido de Coronel Rosales, vecinos debieron abandonar sus viviendas por el ingreso de agua provocado por la crecida y el avance del mar sobre las calles. Según reportaron las autoridades, la marea alcanzó niveles inusuales durante la pleamar de la noche del viernes.
En Bahía Blanca, en tanto, el municipio informó que el pico máximo de la pleamar fue superado sin incidentes graves y que los niveles comenzaron a estabilizarse durante la madrugada del sábado. De acuerdo con los reportes oficiales, se esperaba una mejora paulatina de las condiciones climáticas en las horas siguientes.
Si bien durante la mañana del sábado el SMN redujo algunas alertas de naranja a amarillo, continuaban vigentes advertencias por fuertes vientos y lluvias para gran parte del territorio bonaerense, incluida la Costa Atlántica y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Los especialistas indicaron que los vientos del sector sur podrían mantenerse durante al menos 24 horas más, con ráfagas cercanas a los 90 km/h en algunas localidades costeras.
Ante este escenario, las autoridades reiteraron las recomendaciones de permanecer bajo techo, evitar circular por zonas inundadas o cercanas al mar y asegurar objetos que pudieran ser desplazados por el viento, mientras continúan las tareas de monitoreo y asistencia en las áreas más afectadas por el temporal.
Fuente Infocielo

