
Francisco Peicoff analiza el discurso de Stadnik
El Dr. Francisco Peicoff integrante de Renovación Radical posteo en su cuenta personal un análisis del discurso del Intendente en la apertura de las sesiones ordinarias y esto fue lo que expreso:
El jueves estuvimos presentes en la apertura de sesiones ordinarias 2026 y, para sorpresa de nadie, por momentos nos encontramos más en un acto partidario que en una instancia institucional. El discurso del intendente se extendió por más de dos horas y dejó expuestas varias contradicciones.
Muy alineado con la postura del gobernador Kicillof, gran parte de la intervención estuvo dedicada a enumerar los recortes que sufre la Provincia, y que, por decantación, repercuten en nuestro distrito.
Sin embargo, mientras se soslayaba una gestión provincial que “hace lo que puede”, al mismo tiempo se enumeraban obras en ejecución, proyectadas, prometidas o bajo cualquier otro término similar que imaginen, financiadas con fondos provinciales y, en algunos casos, municipales. Entonces, ¿hay recursos? ¿Debemos administrar mejor?
Por otra parte, mientras se insiste en la presión sobre las arcas públicas por la caída de la coparticipación y la recaudación -lo cual es cierto-, se omite señalar que Casares es uno de los distritos más beneficiados en la distribución discrecional de fondos provinciales. Algo que no ocurre con municipios de distinto signo político, quienes son los que muchas veces hacen malabares para sostener sus gestiones.
Mientras tanto, nos hubiera gustado al menos una mención a la posibilidad de revisar la estructura política y jerárquica del municipio, dado que mientras muchos empleados municipales viven como pueden con los sueldos que perciben, existen direcciones y cargos jerárquicos por doquier, con superposición de tareas y escasa razón de ser. Por eso, la queja permanente, sin un reordenamiento real, y también gestual hacia la sociedad, termina siendo más una falacia política que una preocupación genuina.
También hubo lugar para otro tipo de omisiones o malos enfoques.
Más de una hora de la alocución giró en torno a las lluvias del año pasado y al temporal de viento de diciembre. Con vecinos en general que han sufrido pérdidas enormes, el intendente no solo afirmó que se recuperaron el 95% de los caminos rurales en mal estado, sino que además sostuvo textualmente que “no quedó ningún camión sin sacar su cosecha o producción láctea”. Según esa versión, no habría habido pérdidas.
Nobleza obliga: ningún municipio puede evitar un temporal, y es cierto que, aunque a destiempo, se ejecutaron obras para mitigar sus efectos. Pero cuando se trata de situaciones tan sensibles, se esperan gestos de empatía política hacia quienes realmente padecieron esas consecuencias.
No solo eso no ocurrió, sino que se sostuvo que gracias a esta gestión esta no fue la peor inundación sufrida por el distrito.
Algo similar sucede con el problema del agua potable. No desconocemos las gestiones mencionadas. Sin embargo, mientras todavía muchos vecinos no cuentan con agua en sus hogares, pero se sucedían aplausos y ovaciones cada vez que se anunciaba el inicio de una gestión u obra por más que, hasta el momento, no tenga resultados concretos.
También se enumeraron logros en materia de infraestructura en salud o educación, como si lo edilicio por sí solo bastara para suplir las falencias que a diario se ven en estas áreas.
Entendemos que muchas de las cosas descriptas no coinciden con la realidad que vemos, por lo que resulta raro escuchar que todo funciona bien.
Respecto de lo que no se logra resolver, la culpa es de los demás. En más de dos horas no hubo una sola línea para la autocrítica, ni una señal de revisión del rumbo, y a medida que avanzaba la noche el tono del discurso se endureció, incluyendo alguna que otra chicana dirigida a algún sector de la oposición.
En síntesis, mientras el intendente asistió a una especie de celebración, siendo aplaudido cada tres o cuatro oraciones por cumplir con su trabajo, muchos vecinos siguen atravesando problemas concretos sin respuestas.
Sin humildad para revisar lo que no funciona, y mientras se siga celebrando todo como extraordinarios logros, resulta difícil pensar en cambios sustanciales para nuestro partido.
Seguiremos atentamente toda obra o acción que beneficie a los vecinos de Carlos Casares. Nosotros creemos en un Estado presente, pero también ordenado y eficiente. Y, aunque parezca obvio, a veces es necesario recordarlo: Quienes ocupan un cargo público no son héroes, sino más bien simples servidores públicos al servicio de los vecinos.