Tras el cierre de la sucursal bancaria, el cajero se convirtió en el único vínculo presencial con el sistema financiero para los vecinos y la zona rural.
En este sentido, advirtieron que la falta de transporte público regular hacia 9 de Julio obliga a los habitantes a afrontar costos de traslado privado para realizar operaciones básicas.
Desde el bloque señalaron que jubilados, pensionados y trabajadores rurales merecen un acceso igualitario a los servicios, sin la necesidad de recorrer largas distancias.
Asimismo, remarcaron que la banca pública debe garantizar la inclusión territorial y no basar sus decisiones únicamente en criterios de baja operatividad.
En este marco, los concejales solicitaron que el cajero automático de La Niña sea declarado como un servicio esencial para la comunidad y pidieron al Banco Provincia la suspensión inmediata de la medida, junto con su revisión, a fin de asegurar la continuidad del servicio.
Fuente: Diario Tiempo 9 de Julio
