Volaba en pleno Operativo Sol. Despegó desde Brandsen rumbo a Pinamar pero nunca llegó a destino. El piloto y la aeronave siguen sin aparecer.
Se cumplieron 15 años de uno de los misterios más profundos ocurridos en la provincia de Buenos Aires: la desaparición del piloto Alejandro Ferzola y del helicóptero naranja de la ANSV, un hecho que conmocionó al ámbito aeronáutico y a los operativos de seguridad vial durante la gestión del entonces gobernador Daniel Scioli.
El 3 de enero de 2011, Ferzola abordó un helicóptero Robinson R44, de color naranja, contratado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) para cumplir tareas de control y prevención en el marco del Operativo Sol. La aeronave despegó desde Brandsen, en territorio bonaerense, con destino a la Costa Atlántica. Nunca llegó.
La búsqueda fue extensa e inédita. Participaron 18 aeronaves y se rastrearon cerca de 9.000 kilómetros, con operativos que se extendieron desde Brandsen hasta zonas de la Costa como Santa Teresita y Pinamar. También se realizaron rastrillajes terrestres y cotejos de ADN con cuerpos hallados en distintas áreas, aunque todos los resultados fueron negativos.
La causa quedó a cargo del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, titular de la UFI N°5 de La Plata, quien en 2012 resolvió archivar la investigación ante la falta de pruebas concluyentes que permitieran avanzar en una hipótesis firme sobre lo ocurrido.
Alejandro Ferzola dejó a su esposa Estela y a sus hijos Andrés y César. A 15 años del hecho, su familia sigue esperando respuestas. El caso del piloto y del helicóptero naranja de la ANSV permanece como uno de los enigmas más inquietantes de la historia reciente de la provincia de Buenos Aires.
Semanario Junin
La búsqueda fue extensa e inédita. Participaron 18 aeronaves y se rastrearon cerca de 9.000 kilómetros, con operativos que se extendieron desde Brandsen hasta zonas de la Costa como Santa Teresita y Pinamar. También se realizaron rastrillajes terrestres y cotejos de ADN con cuerpos hallados en distintas áreas, aunque todos los resultados fueron negativos.
La causa quedó a cargo del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, titular de la UFI N°5 de La Plata, quien en 2012 resolvió archivar la investigación ante la falta de pruebas concluyentes que permitieran avanzar en una hipótesis firme sobre lo ocurrido.
Alejandro Ferzola dejó a su esposa Estela y a sus hijos Andrés y César. A 15 años del hecho, su familia sigue esperando respuestas. El caso del piloto y del helicóptero naranja de la ANSV permanece como uno de los enigmas más inquietantes de la historia reciente de la provincia de Buenos Aires.
Fuente: Semanario Junin
