Según la Encuesta de Condiciones de Vida del INDEC, en el primer semestre de 2025, el 46,2% de los hogares urbanos del país no tiene acceso pleno a los servicios básicos como agua corriente, gas natural o cloacas.
El relevamiento señala que el 90,6% de los hogares dispone de agua corriente, el 65,7% tiene gas natural y el 73,1% cuenta con desagüe cloacal. En comparación con los datos de 2022, la conexión al agua mostró una leve mejora, pero se registraron caídas en el acceso al gas (−3,5 puntos) y a las cloacas (−0,9 puntos). De este modo, solo el 53,8% de los hogares cuenta simultáneamente con los tres servicios, mientras que el 48,4% de la población vive en viviendas sin al menos uno de ellos.
El informe también advierte sobre fuertes disparidades regionales: en varios aglomerados del norte argentino y del conurbano bonaerense la cobertura es sensiblemente menor al promedio nacional. En muchos casos, las redes existen, pero no llegan a todos los domicilios por falta de obras de extensión o de recursos económicos para concretar las conexiones, lo que profundiza la desigualdad en el acceso a servicios esenciales.
