Espacio Solicitado.
En el día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. Una invitación pública nos deviene obligatoria en Carlos Casares. Porque también se trató de un hecho de violencia institucional. Un trágico suceso que debilitó la democracia, defraudando la voluntad de los ciudadanos de nuestra ciudad, un proyecto convalidado, un equipo de personas. La confianza de los vecinos.
Era el año 2002, y un Intendente elegido legítimamente por el voto de los Casarenses, fue ilegalmente suspendido en su cargo; por obra de un grupo de "vivos" que arbitrariamente, y en franco menosprecio por el debido proceso, abusando de una crisis económica social y política que atravesaban todos los argentinos, se burlaron del pueblo y llevaron con artimañas a José Juan Andreoli a su trágica y última determinación.
Un sector del radicalismo, en connivencia con una facción del Peronismo, aprovecharon la debilidad institucional; las gravísimas e históricas inundaciones; la situación general, para instigar al suicidio político a un Intendente que daba su mejor esfuerzo para salvar a Casares del agua.
Un suceso, silenciado por años, por medios afines y cómplices. Un hecho que nos afectó a todos los Casarenses. Sus responsables siguen viviendo de cargos públicos.
Memoria, Verdad y Justicia.
