El Día del Vecino se conmemora todos los 11 de junio desde hace décadas por iniciativa de un grupo de vecinos
del barrio de Villa del Parque, en la ciudad de Buenos Aires. La fecha
fue instituida oficialmente en 1990 por decreto de la Ciudad bajo el
nombre de “Día del Vecino Participativo”.
Se trata de la persona o grupo familiar que vive relativamente cerca de otra. Un vecino o vecina es la persona que vive
relativamente cerca de otra. En un sentido estricto es un término que se
aplica a las personas cuyas casas están contiguas; en un sentido más
amplio se aplica a los habitantes de un mismo barrio.
En la actualidad, el término se determina únicamente por la
proximidad geográfica, en el pasado había usos diferentes más
específicos del término.
Se considera un vecino a la persona que viva en al menos cuatro calles de distancia.
A continuación, 3 elementos clave para intentar ser un buen vecino:
1-. Solidaridad
Para generar una buena convivencia con nuestros vecinos,
es fundamental ser solidarios. En concreto: estar atentos ante cualquier
problema que tengan, ofrecer ayuda cuando es ostensible que la
necesitan y, entre otras cosas, colaborar con los gastos en común cuando
se convive, por ejemplo, en un edificio.
2-. Comunicación fluída
Un contacto permanente con los vecinos, estar abiertos
tanto a escuchar algún reclamo, o bien, simplemente fomentar una
relación respetuosa que incluya el saludo, serán elementos que sólo
traerán resultados positivos para la convivencia.
3-. Respeto
Para convivir en paz, en principio, es fundamental actual
con respeto. Para ello, es importante conocer el reglamento de
convivencia para saber cuando sacar la basura, cómo actuar en caso de
tener mascotas, asimismo, frente a cualquier eventualidad del hogar que
perjudique al prójimo y cumplir con los horarios entorno al punto más
sensible: los ruidos molestos.
