La fecha se debe a Florencio Sánchez, autor teatral uruguayo que dio
nombre al Canillita y que falleciera el 7 de noviembre de 1910
El Día del Canillita comenzó a festejarse cada 7 de noviembre hace 69
años, en 1947, en memoria de la muerte del dramaturgo uruguayo
Florencio Sánchez, autor del sainete “Canillita”, cuyo personaje era un
chico que voceaba diarios por la calle. Los pantalones cortos y al
vérsele la ‘canillera’ al caminar en zapatillas y sin medias, surgió esa
denominación.
La primera vez que en Argentina se escuchó vocear a uno de ellos fue
el 1 de enero de 1898: “Compre La República”, “La República, a medio
peso”, gritaban, para asombro de los transeúntes.
Un canillita es un vendedor callejero de periódicos y revistas,
aunque también se puede atribuir la palabra a los puestos callejeros
fijos.
La obra recrea la situación de un niño de unos 15 años
aproximadamente, que trabaja vendiendo periódicos en la calle para
mantener a sus padres, y que es tal su pobreza que tiene unos pantalones
relativamente nuevos” que le han quedado cortos al crecer el personaje
en su adolescencia mostrando así las “canillas”.
La palabra “canillita” es entonces un lunfardismo que ha pasado a ser
parte del idioma habitual de Argentina, Uruguay y Chile, inicialmente
denominaba a los menores que vendían periódicos callejeramente, luego a
cualquier vendedor callejero de periódicos cualquiera fuera su edad y se
ha trasladado el término “canillita” a los vendedores de periódicos y
revistas etc, fijos en puestos o “quioscos” de ventas de diarios y
revistas.
Desde el año 1947 ese dia no se vendían diarios, hasta el año 1997
cundo el Grupo Clarín comenzó a sacar a la venta el diario – a lo que
luego se sumaron otros editores – por caminos alternativos de
comercializacion. Algunos canillitas trabajaban en esta fecha, y también
el diario era distribuido por los editores por otros canales.
En el año 2007, mediante una ley promovida por el diputado Héctor Recalde se recupera este día de descanso.
En el 2009, a través de un decreto firmado por la presidenta Cristina
Fernández, los canillitas fueron reconocidos como trabajadores -no como
vendedores- y se les otorgó la exclusividad de su actividad a las
paradas habilitadas. Este decreto deroga uno del año 2000, firmado por
el entonces presidente Fernando de la Rúa y el ministro de Economía
Domingo Cavallo.
Desde 2010 es considerado como día no laborable.
